Siéntate con tu peque y refuerza tu vínculo mientras nombras los colores que ves en el cubo, o bien trabaja con los números y cuenta cuántas criaturas hay. Clasificad por turnos las piezas por su forma, color o tamaño, y comprobad quién es el más rápido si quieres que el juego sea un poco más competitivo. Además, puedes usar palabras descriptivas como «por encima», «por debajo», «alrededor», «a través de», «dentro», «fuera» para describir el juego en acción.